El Éxito no llega por Casualidad

Durante las últimas semanas he tenido el honor de impartir, una edición más, la asignatura Key Account Management en el Máster en Dirección de Marketing de la prestigiosa OBS Business School (obs-edu.com/es). He contado con alumnos de muy alto nivel ubicados en distintos países del mundo, que ocupan posiciones relevantes en sus empresas, y que en muchos casos, entre viajes profesionales, dedican su escaso tiempo libre a trabajar en el programa, participar en debates aportando visiones tremendamente interesantes y contribuir a que la riqueza del aprendizaje sea algo compartido. Cada minuto cuenta, y lo demuestran con una actitud inequívocamente proactiva y con gran afán de superación.

Esto mismo ocurre con la formación presencial en los MBA de EOI (eoi.es) cuando compruebo cómo, tras una dura semana de trabajo, los alumnos aportan lo mejor de si mismos un viernes tarde y sábado por la mañana, aplazando sus momentos de ocio y familia.

Todo ello me lleva a la reflexión de cuál es el porcentaje de “suerte” que debemos tener para lograr el éxito y cuál el de esfuerzo. Sinceramente, creo que necesitamos un poco de fortuna para lograr lo que nos proponemos -al fin y al cabo, eso es el éxito-, si bien una proporción muy elevada es el trabajo, constancia, dedicación, optimismo y coraje… En definitiva, es cuestión de Actitud y no sólo Aptitud.

¡Felicidades a todos aquellos que demuestran día a día, con su Actitud, que el crecimiento personal y profesional es posible cuando nos lo proponemos!

También existe la otra cara de la moneda, que es la de aquellos que piensan que tienen “derecho” a tener una vida fácil y que es el Sistema quien debe darles una oportunidad sin apenas trabajar para ello. En muchas ocasiones, esta actitud está apoyada por mensajes reivindicativos que en nulas ocasiones apelan a la cultura del esfuerzo y de la responsabilidad personal. Es probable que esta demanda se convierta en eterna y nunca se llegue a lograr lo que se desea, porque si sólo se desea y no se trabaja lo suficiente para conseguirlo no se alcanzará ninguna meta.

Me quedo con esta frase que figura en esta foto que tomé de un gimnasio en Lima –Perú-, donde estuve durante unas conferencias en ESAN y en la Cámara de Lima: Tú decides hasta dónde quieres llegar.

El Éxito no llega por Casualidad, sino por Causalidad, ya que es la consecuencia de un trabajo consciente y constante.

Comments are closed.