Integridad

La Integridad es un bien escaso. Ser coherente entre lo que se dice hoy y se hace mañana es algo que raramente encontramos. Significa que mantenemos nuestra posición porque tenemos la convicción que es la mejor, porque la hemos basado en un análisis y criterios fundamentados, porque creemos en ella y aunque aceptemos otros puntos de vista que pueden complementar el nuestro, el enfoque está decidido.

Cuando definimos la Estrategia en nuestra empresa, la integridad significa que seguimos el rumbo porque nos sirve de guía, la integridad hacia nuestros empleados implica mantener la palabra que hemos dado y liderar con el ejemplo, y en la vida personal la integridad nos lleva a tener un comportamiento ético que mantiene la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. La Integridad es un valor fundamental en el mundo empresarial, ya que garantiza que las acciones y decisiones se realicen con transparencia, ética y responsabilidad. En un entorno donde la competencia es cada vez más intensa y los mercados demandan prácticas sostenibles y justas, mantener una conducta íntegra se convierte en un diferenciador esencial para cualquier organización.

No obstante, impulsados -probablemente- por un ritmo de vida acelerado, por múltiples «consejos» en las redes sociales, por la necesidad de aceptación o simplemente por inseguridades, en múltiples ocasiones es más fácil «dejarse llevar» olvidando los criterios que definimos y qué los fundamentaron.

La falta de Integridad en la empresa nos lleva a que nuestros clientes y proveedores no nos identifiquen de forma homogénea y no sepan a qué atenerse con nuestra marca, así como a decisiones erráticas que en múltiples ocasiones lapidan el éxito empresarial.

La ausencia de Integridad con nuestros colaboradores y subordinados lastran nuestra credibilidad como líderes y como personas confiables. Todos sabemos cuánto se tarda en lograr la confianza y qué rápido se pierde. Cuando sí la tenemos, ocurre lo contrario, y somos referente para muchos porque saben que están frente a una persona sólida que tiene principios y los aplica.

Y en la vida personal, la Integridad nos permite diferenciarnos de los demás porque estamos dispuestos a defender nuestros ideales y valores, en momentos en que se echan mucho de menos los comportamientos y actitudes alineados con dichos valores.

Ser íntegro no es fácil, nos cuesta a veces no tener la aceptación general y debemos, como tantas veces en la vida, elegir entre calidad y cantidad de clientes, empleados, colaboradores e incluso amigos.

Life is about Choices

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